Cayó en Mar de Ajó «El Rubio» acusado de asaltar joyerías

Un hombre de 49 años fue detenido en la ciudad balnearia de Mar de Ajó, acusado de ser «El Rubio», un ladrón de joyerías

Un hombre de 49 años fue detenido en la ciudad balnearia de Mar de Ajó, acusado de ser «El Rubio», un ladrón de joyerías identificado a partir de la difusión que un fiscal hizo de los videos de un asalto a un local del barrio porteño de Palermo, de donde se llevó en 190 segundos un botín millonario en dinero, alhajas y relojes de alta gama, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.

El imputado, identificado por la policía como Lucas Antonio Radovich (49), fue apresado por efectivos de la comisaría 2da. del Partido de la Costa, de Mar de Ajó, tras una investigación de una comisión de la Policía de la Ciudad.

Radovich fue detenido ayer alrededor de las 13.45, cuando circulaba en una moto en inmediaciones de su domicilio, en la ciudad de Mar de Ajó.

Fuentes judiciales confirmaron  que la clave para identificar a Radovich como el ladrón de joyerías apodado como «El Rubio», fue la difusión que el 1 de marzo pasado hizo el fiscal en lo Criminal y Correccional 19, Martín Mainardi, de los videos de un asalto cometido a mediados del año pasado en una joyería del barrio de Palermo.

«Llegó el dato de quién era y se hizo un trabajo de campo para chequear que efectivamente se tratara de esta persona», dijo uno de los investigadores judiciales.

Detectives de la División Robos y Hurtos, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Ciudad, viajaron especialmente a Mar de Ajó y corroboraron que el sospechoso era la persona que buscaban.

Cuando regresaron a la ciudad de Buenos Aires para buscar la orden de detención correspondiente, Radovich se había mudado, pero los efectivos de Robos y Hurtos continuaron con las tareas de inteligencia y cuando recibieron el dato de que el buscado había regresado a su domicilio, se contactaron con sus colegas de la comisaría de Mar de Ajó, quienes efectivizaron la detención ayer por la tarde.

Radovich iba a ser trasladado en las próximas horas a Capital Federal, donde quedará detenido, para ser indagado en el Palacio de Tribunales por el juez en lo Criminal y Correccional 41, Edmundo Rabbione, y el fiscal Mainardi.

El hecho que se le imputa y que quedó filmado con audio, ocurrió el 22 de julio del año pasado en una joyería situada sobre la avenida Scalabrini Ortiz, a metros del Jardín Botánico.

UN ROBO DE 190 SEGUNDOS

Según el video difundido, el robo se produjo en 190 segundos, entre las 13.18.55 y las 13.22.05 de aquel día.

En el primer tramo de la filmación, se observa cómo «El Rubio» encañona a una mujer que se encontraba en el salón central de la joyería y la lleva hasta una oficina interna, donde había otra empleada y la caja fuerte del local.

Allí, les exhibe una pistola, carga el arma montando la corredera y les dice a dos de las víctimas: «No estoy jugando, ¿está?».

Luego, le dice a una de las dos empleadas: «Andá a abrir la vitrina de adelante, donde están los TAG. ¿A ver la llavecita? ¿Me estás cargando?», dice el ladrón en referencia a la marca de relojes de alta gama que pretendía llevarse y estaban exhibidos en una de las vidrieras del local.

En ese momento, aparece el tercer rehén, un hombre al que «El Rubio» dio la orden de tirarse al piso de inmediato, junto a la caja fuerte del local, donde también ubicó a una de las dos mujeres.

«¡Vos también tirate al piso!, ¿está? No me jodan, ¿eh?. Tirate bien, acostados, boca abajo», le indica el delincuente a los dos rehenes que se acostaron en el piso, mientras que a la otra empleada le dio la orden de que, con la llave, abriera la vidriera donde estaban los relojes.

«Abrí la vitrina y vení para acá, ¡dale, dale, movete rápido!», le dice «El Rubio».

Con las tres víctimas en el piso, el asaltante luego se dedicó a vaciar la caja fuerte, tirando todo lo que encontró -dinero en efectivo, joyas y sobres-, en una bolsa rosa de la tienda de ropa femenina «Las Pepas».

«¿Quién me va a abrir la puerta después?», pregunta el ladrón y una de las mujeres le responde: «Yo te abro».

«El Rubio» dejó a los rehenes en el piso de esa oficina y se trasladó con la bolsa al salón central, donde lo toma otra cámara y en 40 segundos vacía una de las vitrinas de la vidriera principal que da a la calle, donde estaban, entre otros objetos, los relojes de la marca TAG Heuer, de origen suizo y que en su gama alta tienen un valor que puede promediar entre los 500.000 y 700.000 pesos, aunque hay modelos más exclusivos que pueden costar entre un millón y medio y tres millones de pesos.

Cuando vuelve a la oficia de la caja, al delincuente se le ve el rostro prácticamente completo, ya que se le bajó el barbijo que llevaba colocado.

Lo último que les dice a las víctimas antes de fugarse es: «Quédense ahí tranquilos, no rompan las bolas loco, que no estoy jugando. Hago esto porque mi abuela está enferma».

Ahora Radovich será indagado por los delitos de «robo calificado por el uso de arma y privación ilegal de la libertad».

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